
Dedicado a Juan Pablo II.
Trágico dos de abril
a las veintiuna y treinta y siete
dejó el Papa de existir
y el mundo dejó de moverse
Soy un pobre pescador
y en el fondo muy creyente
y muy poco practicante
como tantísima gente
Pero, tengo que decir
que al escuchar la noticia
un espasmo recibí
y los pelos se me erizan
Y en ese momento
pedí a Dios su acogida
para que San Pedro en el cielo
le ponga una buena silla
Ha rezado todo el mundo
y uno lora en especial
desde una celda en la cárcel
porque le quiso matar
Dice que está arrepentido
aunque, el Papa le perdonó
y quiere de su conciencia
hacer mensaje de honor
De unas raíces humildes
el Papa nació y creció,
trabajó de pico y pala
como cantero, currante y peón
Y Dios le llamó a sus filas
nos hizo buena elección;
ejemplo para todo el mundo
de coraje y de perdón
Pidió perdón por sus faltas
que la Iglesia cometió
y ha arrasado a las masas
moviéndolas como a una legión
Todo el mundo le quiere
y por el mundo viajó,
ha sido como un águila
que a todos nos vigiló
Honor de las religiones
que a todas respetó,
único Papa en el mundo
que con todas se abrazó
Pisando la sinagoga
en ella descalzo entró,
hizo sus oraciones
y arrodillado el suelo besó
Pescador por todo el mundo,
dirigía su barcaza
y era cebo de los peces
con su mirada y palabra
Creyentes y no creyentes;
de acuerdo todos estaremos,
que el pabellón de este Papa
siempre echaremos de menos
Difícil puede que sea
que alguien llegue tan alto
y que sufra y esté hasta el fin
y que muera como un santo
Le vivoteaban los jóvenes,
con ochenta él era también
y las personas mayores
veían a Dios en él
Totus tuos siempre seremos,
aunque el Papa ya no esté,
pues, en nuestro corazón
siempre habrá un hueco para él
Todos los creyentes le recordaremos
como buen Papa que fue
y también los no creyentes
sienten respeto y afecto por él
Dios siempre sabe lo que hace
y confiaremos en ello,
que al nuevo Papa ilumine
y que nos salga tan bueno
Lema: No tengáis miedo.
Epitafio: Gran defensor de la vida.
Un creyente que le admiró siempre